lunes, 23 de enero de 2017

EXPERIENCIAS DOLOROSAS QUE GENERAN PROYECTOS CON CONCIENCIA

He estado mucho tiempo sin escribir en mi blog pues me he abocado a participar activamente en un nuevo Proyecto.
Después de vivir la experiencia de trabajar como veterinaria clínica durante unos meses en una Protectora de animales en Cataluña, me vi obligada a plantearme un nuevo enfoque a nivel profesional.
Imposible salir indemne de esta vivencia al haber sido testigo directo de tanto abandono, dolor, suciedad y falta de esperanza.
Abandono por parte del propietario, la ciudadanía, el colectivo veterinario, las Administraciones y de la propia institución que debería proteger a los animales que le han sido encomendados para su custodia. Ni hablar del abandono causado como consecuencia del conflicto entre los dos Archivos de registros catalanes enfrentados entre sí.
Dolor por la pérdida de su hábitat, su grupo social, por el contagio de enfermedades y falta de tratamiento adecuado, las heridas por las peleas, la sed y el hambre, la falta de refugio ante las inclemencias del tiempo, la agonía sin sentido.
Suciedad, porque no se puede controlar la limpieza de tantos animales hacinados en espacios inadecuados y manejar semejante cantidad de basura variada sin una preparación previa para su selección.
Falta de esperanza, porque los ciudadanos no somos conscientes de lo que pasa con esos animales que se encuentran por las calles y que los Ayuntamientos depositan en Refugios/Protectoras/Perreras sin ningún control posterior. Lo importante es sacar al animal de la vía pública, lo que pase con él después...a nadie le importa. Ni nos planeamos como ciudadanos cuánto pagamos para mantener ese servicio, si es suficiente, si es eficiente...simplemente no nos interesa... hasta que lo vivimos en primera persona.
Imposible continuar trabajando sin hacer nada después de saber todo esto.
Junto a 5 personas con experiencia en voluntariado y trabajo altruista, hemos fundado Hopeland, una asociación que se dedica a la integración de los animales abandonados. Eso significa, devolver a los animales el lugar digno que se merecen dentro de nuestra sociedad. Integrar el animal en las vidas de los ciudadanos, en la vida de los pueblos y ciudades, pues les corresponde un lugar por derecho. Somos nosotros, los ciudadanos, quienes hemos introducido a los animales de compañía en nuestros hogares, por lo tanto, es la comunidad la responsable de su cuidado cuando pierden a su propietario ya sea por tenencia irresponsable, abandono u otras causas. Porque los animales son seres sintientes, seres vivos que merecen nuestra atención.
Se preguntarán qué tiene que ver todo esto con la Homeopatía.  Todo. Como dijo el Dr Florencio Escardó:
"La homeopatía no es una forma más o menos original de curar y diagnosticar, es la consecuencia inevitable de un modo, también inevitable, de entender al ser viviente en el mundo y en sí mismo"
Varios animales rescatados por Hopeland han sido recuperados utilizando tratamientos no convencionales (Homeopatía, nutición ortomolecular, etc) con excelentes resultados.

Y termino con una frase de M. Gandhi:

"Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales" 



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